El primer amor puede ser el último también, claro si se enamora y luego se muere por cualquier causa, tal cual le sucedió al oprobiado Romeo o al pobre protagonista de la famosa canción Morir de amor de Miguel Bosé que sufre despacio y en silencio sin saber que todo lo que ha dado le llego a tiempo… aunque pensándolo bien, no, este último murió de físico amor, no cuenta. En fin, este primer amor en particular al que me refiero es un amor que sin ser necesariamente el primero primero, literalmente hablando, si produce los mismos efectos devastadores y asombrosos que pueden ser confundidos con los mismos síntomas del enamoramiento, tales como aquellos descritos magistralmente por Gabriel García Márquez en su obra mejor, que lo llevaron a compararlo con la temible enfermedad del cólera: fiebres, espasmos y hasta vómitos. Así pues el primer amor es un estado del amor en si, tan único como el amor a primera vista o como el amor por lastima o como el amor condicionado o como el siempre reprochado amor interesado, que aunque poco ético es amor al fin y al cabo, pues se ama algo, el dinero o la posición social o lo que quiera que hubiese llevado a una persona a juntarse con otra que ni siquiera le inspira querer. En este sentido hace poco me enamoré por primera vez después de mucho tiempo, de viejo y casado, y no fue precisamente de mi esposa, pues a ella la amo con amor de esposo que es una variación más del amor, o degradación para ser un poco más franco, pues se comienza con el amor amor (el de Gabo, recuerdan) y se termina pasando por todas las etapas del amor hasta llegar mansamente al amor por compromiso, que es el amor que se tienen nuestros papitos y por último al amor por costumbre que es el de los lindos abuelitos, que bello ¿cierto?. Recuerdo que cuando murió mi abuelo, por su época de bodas de oro, o sea nada más ni nada menos que cincuenta años con la misma (el mismo perol, le oí decir) todo el mundo apostó a que mi abuelita moriría de pena moral inmediatamente a falta del viejo, que puedo decir de eso acá han pasado como veinte anos y la viejita parece más contenta que nunca, yo creo que es una de las pocas que ha descansado del amor.  El problema que tengo es que la afortunada, y hago énfasis en la palabra afortunada, que no es sino un derivado de fortuna, porque quien es digno de ser amado es beneficiario de todas sus prebendas y beneficios, o quien de ustedes no recuerda un amor de esos tipo primer amor cuando le abrían la puerta o las llamaban para celarlas con el viento por que les acariciaba la piel como decía el poeta Rubén Darío antes de que Willy Colon se llevara los créditos de sus poemas. Todo entonces era ganancia, en otras palabras ser digno de amor era ser el amo y señor, o señora, de quien quiera que se osara a amar. No decían las mamas al ver a sus hijos enamorados. –eso es pura traga. ¡Mentira! No hay nada más puro que amor de jóvenes, ese que no se guarda las lagrimas, ese que enferma, que da cólera. La mujer que me sedujo ni siquiera lo sabe, es más, ni siquiera sabe que existo, y lo peor de todo es que ni siquiera me consta que ella exista también, puede que sea un truco de mi mente que después de viejo me ha jugado una broma para hacerme vivir, porque el amor es vida, también, o sino miren esos pequeños bebecitos que andan en brazos, muchos de ellos están hechos del material que forma el amor. El amor no se toca si no es tocando una manita que se cierra con reflejo cuando uno le pone un dedo en medio, eso es amor, la manita, amor son los ojitos que tratan de poner cuidado a todas esas cosas que no entienden pero para nosotros resultan tan importantes, ¡si! por que aunque no crean nosotros también estamos hechos de amor por eso podemos amar.Me enamore, la vi y me impactó, ya después de adulto hay cosas que llenan más que otras, de niños ni siquiera nos salen las palabras y las relaciones se concretan con pactos casi telepáticos guiados más por nuestros amiguitos de turno que por nosotros mismos, de adultos en cambio las palabras son lo primordial, el saludo es un peón que va adelante uno o dos cuadros, dependiendo del jugador, la respuesta otro peón que viene estratégicamente, dependiendo del adversario, de las intenciones que se tengan: -Hola. –Hola. Responde. -Como estas de linda hoy (alfil adelante con intenciones de mate al pastor) –Gracias, tu también te vez muy bien (camino despejado, dos o tres jugadas de rutina y jaque mate). Desde un principio se saben las intenciones, una mirada, jugar con el cabello, caminar derecho y por que no, sacar el culo, todo cuenta, todo suma. A mi la mujer que me enloquece no me conoce ni me conocerá, al despertar se me olvida como en los cuentos del gran Gabo, por eso estas noches he tenido fiebre, síntomas como de cólera.



6 Responses to “Noches de cólera”  

  1. 1 Carlos

    Y M. lo quiere ahorcar.
    Me pasaba con Nathalia Paris.

  2. Parece saludable esa amorosa fascinación fantasmal, porque veo que tienes claro que el amor real es con tu esposa y esa bebita. Saludo fraterno.

  3. 3 Wilson

    Fernando necesito hablar con usted urgentemente, por favor llameme 305-2196202

  4. Amor….♥♥♥

    Me encato este, si amor son las pequeñas cosas. No ahy nada mejor que los amores que se sufren y se lloran a todo pulmon.

  5. 5 Monica Ferro

    a mi me esta pasando ahora mismo!!!

  6. 6 Monica Ferro

    te amooo mi bebecito!!!! gracias por todoooooo


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